No todos los productos dan ganancias. Con frecuencia existen esquemas
de subsidios internos ocultos, que disminuyen las ganancias que se
podría conseguir. ¿Cómo descubrirlos, y cómo eliminarlos?
PRIMER PASO: SEGMENTACIÓN
Muchas empresas se dedican a varios negocios conexos pero
diferentes. En cada negocio se pueden distinguir distintos segmentos,
no todos los cuales son igualmente rentables.
Para mejorar la rentabilidad de cualquier empresa primero hay que
comprender cual es el esquema de segmentos a los que sirve, y luego
analizar la verdadera rentabilidad de cada segmento.
Un segmento es una parte de la demanda a la que una empresa
proporciona un producto o servicio diferenciado. Esta diferencia puede
estar en la clase de producto o servicio, en la forma en que se lo
proporciona o en la rentabilidad que se obtiene por él. Frecuentemente
distintos clientes para el mismo producto constituyen segmentos
distintos, y sus rentabilidades pueden ser muy diferentes.
Podemos ejemplificar lo anterior con el servicio de correos.
El envío de una carta
simple a través del Correo Argentino cuesta un peso (aproximadamente
30 centavos de dólar), tanto si desde la Capital Federal la enviamos a
la vereda de enfrente (a 20 metros de distancia) como si la enviamos a
Tierra del Fuego (a 3,200 kilómetros de distancia).
Pero para el Correo
Argentino, las cartas entregadas dentro de la Capital Federal
constituyen un segmento mucho mas rentable que las enviadas desde la
Capital Federal a Tierra del Fuego.
Por esto, pese a que el servicio proporcionado es aparentemente el
mismo, estos dos ejemplos para el Correo constituyen dos
segmentos de demanda claramente diferenciados.
Cuando vendemos el mismo servicio a clientes esencialmente similares,
también pueden darse situaciones como ésta: un cliente acepta nuestro
servicio sin grandes discusiones en cuanto a calidad o precio,
mientras que otro discute todo, pide continuamente adaptaciones y
ajustes del servicio y luego nos exige un esfuerzo de cobranza porque
paga tarde y mal. Estos dos clientes evidentemente se encuentran en
segmentos diferentes de nuestra demanda, y de ellos se obtienen
rentabilidades muy distintas.
Si el mismo servicio puede brindarse con variantes de distinto
valor agregado, precio o posicionamiento, también representan
distintos segmentos.
¿DÓNDE SE GANA EL DINERO?
Una vez definidos los segmentos, hay que averiguar que
ganancia deja cada uno. Para esto hay que conocer las ventas por cada
segmento, y luego asignar los costos de algún modo razonable.
No todos los segmentos representan iguales costos: algunos
requieren mayor apoyo de publicidad, son mas caros de producir,
involucran mayor logística o requieren mayor dedicación de los
vendedores o de la gerencia.
La asignación de costos por segmento puede ser un poco mas complicada
que la asignación de ventas, porque la información contable a veces es
difícil de desagregar de modo útil. Pero aunque el sistema contable no
esté preparado para abrir los costos de modo adecuado, para ésta tarea
será suficiente asignarlos de modo aproximado ("a ojo de buen
cubero").
Esta información permitirá hacer un cálculo, aproximado pero útil, del
beneficio sobre ventas que se obtiene de cada segmento. También se
puede conocer el rendimiento sobre capital invertido, si se puede
calcular cuanto dinero fue invertido en cada segmento.
Conocer los beneficios por segmento suele dar grandes sorpresas. Se
suele descubrir que hay segmentos mucho mas rentables de lo que se
creía, y que algunos negocios antiguos y estimados en realidad son
neutros o causan pérdida.
CRECIMIENTO Y PARTICIPACIÓN
Para analizar adecuadamente la cuestión de los subsidios
ocultos, no es suficiente saber si con algún negocio se gana o se
pierde dinero hoy. Lo importante es ver si las inversiones que estamos
realizando en negocios que hoy no dan ganancias tienen sentido.
Para verlo podemos usar un sencillo diagrama desarrollado por el
Boston Consulting Group, que brinda información interesante para la
toma de decisiones.
- En uno de los ejes representamos el crecimiento esperado para
el segmento, una buena estimación expresada como porcentaje anual.
- En el otro eje se
representa la participación relativa en ese segmento,
comparando cuánto se vende con relación al líder del segmento; aunque
el volumen de ventas del mayor competidor no se conozca con precisión
puede usarse una estimación aproximada.
Si se vende la décima
parte que el líder la participación relativa de mercado (PRM) será de
0,1 X; si se vende lo mismo es de 1X, y si la empresa propia es líder
del mercado y vende diez veces más que el segundo su PRM es de 10 X.
El gráfico resultante es
similar al siguiente:

- En el cuadrante 1 se ubican los negocios llamados "estrellas".
Aquí la empresa tiene una posición dominante en un mercado que crece
rápidamente. Si se consigue mantener el liderazgo cuando el mercado
madure, el negocio brindará buenas ganancias. Por lo tanto son
negocios consumidores de fondos (en términos de desarrollo de
producto, marketing, etcétera(, fondos en general proporcionados por
las vacas lecheras.
- En el cuadrante 2 se encuentran los negocios llamados "vacas
lecheras". Son negocios en los que la empresa es líder en mercados
estabilizados o que han llegado a su madurez. Estos negocios
proporcionan fuertes beneficios, y en general son los que mantienen a
toda la empresa... y subsidian a los demás.
- En el cuadrante 3 se sitúan los negocios "perro", que
tienen posiciones competitivas débiles en mercados que crecen poco.
Con frecuencia son los negocios con los que se inició la empresa, y
que antes daban plata pero fueron declinando lentamente. Suelen no
hacer ganar ni perder demasiado dinero. Para tomar una decisión sobre
ellos se debe analizar de qué clase de perro se trata. Se puede
decidir mantener un negocio "perro" por conveniencia (como la empresa
Ford mantenía al modelo Falcon en los últimos tiempos, usándolo como
"perro de imagen" aunque con él ya no se ganara dinero), o debe ser
eliminado si se trata de un "perro rabioso" que deteriora el prestigio
de la empresa.
- En el cuadrante 4 se sitúan los negocios "signos de
interrogación". Se trata de mercados en fuerte crecimiento, pero
en los que la empresa tiene una posición débil. Cada uno de estos
negocios merece su propio análisis: en algunos casos se puede buscar
ganar una posición de mercado fuerte, que luego proporcionará
rentabilidad. Pero muchas veces la posición de mercado nunca mejora, y
todo lo que se hace es tirar el dinero.
VOLVIENDO A LOS SUBSIDIOS
Este diagrama permite
comprender con qué negocios se gana dinero - las vacas lecheras - y
cuales están equilibrados o causan pérdidas. Cuando estas pérdidas no
han sido asumidas sobre una base razonable, se ha generado un esquema
de ineficiencia y subsidios ocultos.
Un análisis como el propuesto permite descubrir estos esquemas (muy
extendidos, por ejemplo, en empresas de servicios) y decidir qué hacer
con cada negocio.
Ahora bien: es imprescindible comprender el origen del flujo actual de
fondos: con qué se gana o se pierde dinero hoy.
Luego de conocerlo hay que decidir qué hacer con cada negocio de la
empresa.
Se debe tomar en cuenta otros elementos tales como el punto de vista
de los directivos sobre la evolución futura de cada mercado, la
posición competitiva en cada segmento y su tasa esperada de
crecimiento, las acciones mas probables de competidores y clientes,
etcétera.
En general suele ser
recomendable:
-
Ver la posibilidad de convertir a los negocios "signo de
interrogación" y "perro" en "estrellas" o "vacas" y eliminar a los que
se encuentren en mercados poco atractivos, en los que no se pueda
alcanzar una buena posición competitiva, que deterioran la imagen de
la organización o que consumen fondos innecesariamente.
-
Dar apoyo a las "estrellas" más promisorias buscando convertirlas en
"vacas lecheras" cuando su mercado madure.
-
Ordeñar adecuadamente las "vacas lecheras" evitando que se sequen y
buscando que, de ser posible, tengan "terneros" (negocios derivados
productores de efectivo).
-
Eliminar todos los
subsidios ocultos en la empresa.
En las etapas iniciales
de su desarrollo todo negocio consume fondos, y debe ser subsidiado
por otros negocios de la empresa o con aporte de capital de los
propietarios.
Pero toda decisión de invertir fondos en un
negocio debe ser tomada conscientemente, por una razón concreta y
justificable. De otro modo sólo sirve para ocultar ineficiencias que
deterioran la competitividad y las ganancias de toda la organización.
El autor, Prof. Edgardo
Frigo (
efrigo@mr.com.ar
,
www.forodeseguridad.com/frigo.htm ),
coordina este Foro
de Profesionales Latinoamericanos de Seguridad, y es Director
Académico de la Federación Panamericana de Seguridad Privada.