¿Usted quiere conocer
rápidamente los secretos de una buena gerencia?
Jim Wall, profesor de management en la
Universidad de Missouri, entrevistó a dirigentes en diversos
campos acerca del tema del liderazgo. Esta nota es la
reproducción de una entrevista realizada a un jefe de bandas
armadas. Fue publicada en Bosses por Lexington Books
"Para hacer un trabajo con éxito, lo más importante es elegir
bien a la gente. Necesito tipos que sepan controlarse cuando
están bajo presión. Que no se pongan colorados ni empiecen a
los gritos". "No se puede asaltar un banco gritando. Hay que
entrar tranquilo, diciendo 'esto es un asalto, queremos la
plata y nada más. Todos tranquilos, no molestamos a nadie y
nos vamos enseguida'. Entonces el gerente dice 'está bien. No
lastimen a nadie'".
Elección del equipo
"Siempre tengo un grupo de gente entre quienes puedo elegir.
Prefiero a tipos de buena reputación, o con quienes ya haya
trabajado antes. Lo más valioso es la lealtad y la confianza.
Cuando confiás en alguien, no te tenés que estar dando vuelta
para ver si todavía está en su lugar".
"Por ejemplo: si le digo 'escuchame: apuntale a ese tipo y
tenelo quieto', el tipo lo va a hacer. Y si la cosa se pone
fea, le va a tirar. Esa es la cuestión. Y no va a hacer que el
tipo entre en pánico. No hay que pegarle a la gente en la
cabeza, porque no saben más lo que esta pasando y se ponen a
patalear y a gritar, y antes de que te des cuenta empezaste a
los balazos".
"A veces hacemos un ensayo, para que cada uno sepa lo que
tiene que hacer. Eso les da confianza en ellos mismos y en
vos".
Trabajar con otros
"A veces trabajo con gente, pero prefiero hacerlo solo. Si me
equivoco, si me agarran, si me buchonean, la responsabilidad
es mía. Si mando a cinco tipos y algo anda mal, pueden matar a
dos y meter a tres en la cárcel por mi culpa". "Si te ponés a
liderar un grupo, es porque no tenés más remedio: necesitas
más manos para manejar el auto, para sostener otro fierro o
para estudiar el lugar. O necesitás cerebro, como por ejemplo
para abrir una caja fuerte".
"A veces después de un golpe un tipo se asusta y empieza a
hablar. Entonces tenés que sacarlo de circulación y eso
complica mucho las cosas".
"Me gusta andar solo, porque así se vive más fácil. Ser líder
trae mucha tensión. Tenés que planificar, ocuparte de la
gente, cuidarlos. Tenés que encontrar suficientes golpes para
mantenerlos ocupados".
"Fijate, el líder tiene que conocer bien su tema, los asaltos,
para que lo respeten. Como yo hice tantos, aprendí todos los
trucos. Por ejemplo, si te estoy amenazando tengo que poner
algo entre vos y yo. Puede ser un escritorio, lo que sea, pero
cuando te esto apuntando si hay algo entre vos y yo lo vas a
pensar dos veces antes de hacer algo. Vas a dudar sobre qué
hacer. Por eso siempre trato de tener algo entre vos y yo.
Pero me fijo muy bien de que te pueda ver, que te vea siempre
las manos. ¿Te das cuenta? conozco bien mi oficio".
Compromiso
"La gente que manejo tiene que estar comprometida con el
golpe. Tengo que mostrarles que sé de qué estoy hablando, y
sobre todo les tengo que hacer notar todo el tiempo que hay
motivos para que yo sea el jefe".
"Pero si vos trabajás conmigo y tenés una buena idea, tengo
que tenerla en cuenta. No me rebajo por hacerte caso a vos.
Tengo mis planes para los asaltos, y si uno de los muchachos
tiene una idea que me sirve, la tomo. Si no, la descarto. En
el negocio del crimen no tenés un departamento de
investigación y desarrollo. No podés aprender por prueba y
error. No tenés que estirar demasiado la soga".
"Tengo que saber lo que la gente quiere. Este tipo quiere
esto. Este otro quiere aquello. Y este quiere estar cerca mío
porque quiere la tajada más grande. Entonces trato de que
empuje a los otros dos, que los haga rendir más para que pueda
acercarse a mí. Yo manejo a la gente dándoles lo que quieren.
Siempre trato de saber lo que quieren sea lo que sea. Cuáles
son sus deseos secretos. Si los descubro y puedo
satisfacerlos, nos movemos sin problemas. Si no, pierdo".
Resolviendo imprevistos
"Entonces tenés el plan para el asalto y necesitás la tropa .
Consigo a la gente que sé que puede hacerlo, y tengo que
mantenerlos ocupados. Es un trabajo de veinticuatro horas por
día. Si no los mantengo ocupados, otros me los afanan".
"Tenés que hacer todo esto, pero de todos modos se te
presentan problemas, como el de tocar a las mujeres en los
asaltos. Ya es suficiente trabajo manejar el asalto para andar
ocupándome de que mi propia gente se ponga a joder con las
mujeres. Como esa vez que asaltamos un bar y tuve que ordenar
a todo el mundo que se saque la ropa. Bueno, tenía un pibe de
diecinueve años, muy bueno, que siempre andaba toqueteando a
las mujeres. Antes del asalto le dije 'tocás a una mina y te
reviento'".
"Asaltamos el bar, y justo cuando nos íbamos hay un accidente
afuera. La policía llega en seguida y bloquea los autos que
teníamos para escapar. Teníamos que mantener la calma. No
podíamos largar a la gente, ni permitir que se pusieran a
chillar. Entonces hago que todo el mundo se saque la ropa y la
amontono en un rincón. El pibe mira a unas minas jóvenes, y sé
lo que está pensando. Le muestro el fierro, y recibe el
mensaje clarito. No toca nada".
"Salgo por la puerta de atrás y veo un viejo Chevy marrón al
final de la cuadra. Entro y digo '¿de quién es el Chevy? Denme
las llaves rápido y nos rajamos'". "Todo terminó bien".