Para investigar un delito se debe trabajar de modo
interdisciplinario, en el reconocimiento y preservación de evidencias en
la escena del crimen
Por
Eloy Torales
“Fallas en el Poder Judicial en la investigación de delitos” es una
frase frecuente en los medios periodísticos, que intenta para explicar
la ola de inseguridad que se vive.
Esto ocurre no tan solo en Argentina sino que también en Latinoamérica y
me atrevería a decir en gran parte del Mundo.
Ahora bien, en vez de buscar culpables de este problema multicausal
podríamos hacernos algunas preguntas:
- Estamos investigando los delitos interdisciplinariamente?
- Estamos trabajando en equipo y como un verdadero equipo?
- Conocemos las herramientas disponibles para la investigación de un
hecho delictivo?
- Estamos realmente capacitados en la especificidad del tema?
Para investigar un delito hay que trabajar de modo interdisciplinario.
Debe intervenir el juez o fiscal que supervisará la legalidad de los
procedimientos, los investigadores policiales, los Criminalistas de
Laboratorio y una figura que aún no existe: los Criminalistas de
Campo.
Y es aquí donde fallamos desde el comienzo: en el campo, en el lugar del
hecho, en la escena del crimen.
Al no contar con la figura del Criminalista de Campo, quienes abordan la
Escena del Crimen pueden no reconocer las evidencias que se deben
preservar para la identificación del autor del hecho.
Quienes primeros llegan al Lugar del Hecho no saben mantener su
intangibilidad, para que luego se pueda reconstruir el hecho histórico.
Una figura, que denominaremos Coordinador de la Escena del Crimen,
debería ser quien organice al equipo interdisciplinario y quien
continuamente asesore a los responsables de la investigación - llámese
Juez, Fiscal u otro - sobre las tareas que se están realizando y los
resultados que se están obteniendo. Esto es trabajar en equipo.
Ahora bien, a partir de las evidencias presentes en lugar del hecho,
este Coordinador indicaría al Juez o Fiscal qué tipo de pericia se
debería realizar sobre las mismas, y el porque y el para que de la
misma.
También lo asesoraría en referencia al laboratorio adecuado, no tan solo
tomando en cuenta su proximidad sino también su capacidad pericial. No
todos los laboratorios tienen la misma capacidad pericial, ni el mismo
equipamiento.
Existen laboratorios criminalísticos con muy buen equipamiento; en otros
casos ese equipamiento es mediano, o escaso u obsoleto. Esto es conocer
las herramientas con las que contamos en el proceso de investigación.
Quien investiga un hecho delictivo debería capacitarse para dicha tarea,
a fin de potenciar la calidad de reconocimiento y preservación de
evidencias ante la presunción de la comisión de un hecho delictivo.
Esto permite, en el sector público, contribuir a una eficiente
administración de justicia garantizando el legítimo derecho a la
defensa, y en el sector privado optimizar los estándares de atención de
los niveles gerenciales de las empresas que deben investigar ilícitos
“intramuros”.
Tanto en el sector público como en el privado la capacitación llevará a
los responsables a conocer los elementos, rastros o indicios que le
permitirán el inmediato esclarecimiento de un hecho delictivo y la
identificación de sus autores.
- Esos
responsables podrán planificar, bajo metodologías estandarizadas, un
rápido y eficiente actuar ante la presunción de la comisión de un
hecho delictivo, protegiendo los elementos, rastros o indicios de su
destrucción o contaminación, garantizando el manejo de la información
propia.
- La capacitación los llevará a conocer los parámetros que fijan el
FBI, la policía de Alemania y nuestras Fuerzas de Seguridad y
policiales, en la preservación y protección de los elementos, rastros
o indicios que permiten identificar autores de delitos.
- La capacitación, de ser necesario, también permitirá actuar como
eficientes auxiliares de la justicia, y fomentar las actividades de
Investigación discreta de delitos internos (fraude - espionaje
industrial) y analizar las principales tendencias (patrones) en
delitos específicos.
Como conclusión, podemos afirmar que no existe
impunidad. Existen malas investigaciones.
Esto puede resolverse trabajando interdisciplinariamente, cada uno en
lo suyo pero en equipo, con una fluida comunicación y capacitados,
generando además la figura de Coordinador de la Escena del Crimen.
Y si somos respetuosos de las garantías constitucionales rijámonos sobre
el principio de “investigar para detener, no detener para
investigar”.
El autor de este artículo, Prof.
Eloy Torales (
eloytorales@yahoo.com.ar ) es Coordinador
del Programa Nacional de Criminalística del Ministerio de Justicia y
Derechos Humanos de la República Argentina. Gracias Eloy!