Frente a este problema global de inmensas
proporciones, la nueva tecnología y la seguridad más estricta podrían
cambiar el panorama
La navidad es supuestamente una época de buena voluntad y un momento
especial para “dar”. Sin embargo, algunos comerciantes comparten el
mismo punto de vista.
Para ellos, parece mas una época de “tomar” que de “dar” porque los
ladrones de tiendas – tanto clientes como personal – buscan cualquier
oportunidad para salir de la tienda con "obsequios" que no han pagado.
Y lo peor es que este es un problema mundial.
A pesar de la gran variedad de medidas antirrobo que se han introducido
al sistema, las perdidas que sufren los comercios por hurtos siempre
aumentan a esta altura del año.
Sin embargo, estas pérdidas festivas son la punta del ovillo porque este
delito se está convirtiendo en un serio problema en todas las épocas del
año y parece estar alcanzando proporciones epidémicas en diversos
países.
El año pasado, los comerciantes de Estados Unidos perdieron un estimado
de 37.400 millones de dólares (19,5 mil millones de libras) en
mercaderías, lo cual representa el 1,6 por ciento del total de las
ventas. Estas perdidas son habitualmente conocidas como “shrinkage”.
En respuesta a esta situación, el congreso de los Estados Unidos ha
autorizado al FBI a formar grupos de trabajo para luchar contra el hurto
organizado en tiendas comerciales, asignando cinco millones de dólares
para la capacitación, investigación y procesos judiciales hasta 2009.
Resulta muy difícil comparar las tendencias en los diferentes países del
mundo porque las personas encargadas de recolectar y publicar la
información utilizan distintos métodos y criterios. Pero este año, por
primera vez, el Informe Barométrico de Hurtos en Tiendas Minoristas de
Europa ha podido efectuar estas comparaciones. Los resultados obtenidos
de estas investigaciones incluyen a 24 países y representan el 18 por
ciento de los comercios minoristas de Europa.
Del informe surge que el costo de estas perdidas por hurtos en los
últimos doce meses en Europa ha sido de 32.867 millones de euros (22.000
millones de libras). Esta cifra combina el valor de los objetos robados
con los costos de seguridad asociados.
El porcentaje de perdidas por hurtos en Europa es inferior al mismo
porcentaje en los Estados Unidos de América, en un 1,24 por ciento y, el
año pasado cayó aproximadamente un 0,01. El Reino Unido, por segundo año
consecutivo registró la caída más grande, por debajo del 1,77 por ciento
en 2002 a 1,33 por ciento en 2006, pero aun continúa por encima del
promedio. Suiza, Irlanda y Suecia, por otro lado, registraron
significativos aumentos en este tipo de delitos.
Mientras que algunas fuerzas policiales y algunos gobiernos están
considerando la posibilidad de cambiar su respuesta a este delito tan
costoso y han pensado en bajarlo a una categoría inferior y reducir las
penas, otros se han propuesto combatirlo vigorosamente.
Desde la apertura de la primera tienda de auto-servicio, una gran
cantidad de compradores se ha visto tentada por tomar los productos
exhibidos en las góndolas como si se los estuviera invitando a servirse
sin pagar un centavo.
Para combatir este delito, se han puesto en práctica diversas medidas,
todas ellas efectivas hasta un cierto punto, dependiendo de la tienda y
de los productos vendidos.
Los detectives encubiertos fueron una de las principales armas
utilizadas en la lucha contra este delito, capturaban a los delincuentes
fuera de las tiendas y los acompañaban a la oficina del gerente donde se
llamaba a la policía y se iniciaba un proceso judicial en su contra.
Pero, una vez iniciado el proceso judicial, los detectives debían ir a
atestiguar a los tribunales y, para esto, debían dejar sus puestos.
La indulgencia practicada por los tribunales a favor de los delincuentes
llevo a las tiendas a preguntarse si el enjuiciamiento de los
delincuentes era la política adecuada.
Seguramente, las dudas de estos comerciantes fueron evacuadas cuando en
agosto de este año se dieron a conocer las noticias que afirmaban que
las autoridades locales de Inglaterra recomendaron que aquellas personas
que cometen hurtos en tiendas comerciales en forma continua o serial no
deberían ser enviadas a prisión.
Como alternativa a esta propuesta oficial se sugirió que ninguna persona
que cometa hurtos en forma repetida pueda ir a prisión por más de ocho
semanas.
Los comerciantes del Reino Unido y Gales que sufren alrededor de nueve
millones de estos delitos por año recibieron esta noticia con gran
consternación.
Y en Estados Unidos, la tienda minorista más grande del mundo, Wal-Mart,
ha cambiado su política de tolerancia cero y persecución de
delincuentes.
Un informe del New York Times de julio pasado indica que según se ha
observado en algunos documentos internos de la empresa, esta ha decidido
aprehender solo a aquellas personas que se encuentren entre los 18 y 64
años de edad y que roben al menos $25 en mercaderías. Anteriormente, la
empresa iniciaba acciones contra toda persona que tomara de la tienda
más de $3 en mercaderías.
J.P. Suarez, quien se encuentra a cargo de la protección y seguridad de
Wal-Mart explico al diario: “Si tengo una persona a la que le
pago $12 la hora procesando un robo de $5, pierdo dinero y pierdo la
posibilidad de ver a alguien que me esta robando $100 o a un grupo
organizado que me viene a robar $3.000”.
Esta nueva política adoptada por Wal-Mart se ajusta a las políticas de
la mayoría de sus competidores y parece tener el apoyo de la policía de
los Estados Unidos quienes debían asistir y pasar largos periodos de
tiempo en los locales por delitos insignificantes.
Hoy en día, las tiendas están más enfocadas en la prevención que en la
aprehensión y el arresto de delincuentes. La tecnología también tiene un
rol muy importante en esta materia. Hoy, contamos con una gran cantidad
de dispositivos de vigilancia que nos permiten monitorear las
mercaderías como, por ejemplo, las etiquetas de alarmas (conocidas como
“tags”) que se colocan en los productos y suenan cuando son retiradas de
la tienda sin ser neutralizadas.
Sistemas magnéticos, sistemas magnéticos y acústicos, sistemas de
radio-frecuencia y sistemas de microondas, todos compiten entre si en un
creciente mercado.
Se sabe, sin embargo, que muchos de los delincuentes están preparados y
van a las tiendas con tijeras o trinchetas para remover las tarjetas de
seguridad en una esquina tranquila del comercio.
El sistema permite también que los empleados sean quienes roban la
mercadería de la tienda ya que son ellos quienes están a cargo de la
colocación de las tarjetas de seguridad. Este ha sido siempre uno de los
grandes problemas del sector.
A través de una encuesta reciente llevada a cabo en los Estados Unidos
se supo que uno de cada 28 empleados había sido aprehendido por hurtos.
Por lo tanto se ha puesto en práctica un nuevo enfoque, que protege a
los productos tanto de clientes como de empleados deshonestos, por el
cual se colocan tarjetas de seguridad dentro de los embalajes cuando se
entrega la mercadería.
Carrefour, una de las tiendas minoristas mas grandes de Europa
firmo un acuerdo estratégico a comienzo de 2006 con Checkpoint Systems,
el mayor proveedor de dispositivos basados en radio-frecuencia para
poner en práctica un agresivo programa que comienza en el punto de
fabricación con el fin de disminuir el índice de perdidas por hurtos.
Siempre habrá delincuentes que intenten encontrar la forma de evitar la
tecnología mas sofisticada, por ejemplo, algunos ya han descubierto que
pueden evitar la detección electromagnética protegiendo los productos
robados dentro de una bolsa que contenga una lamina de papel de
aluminio, aluminio, o, inclusive, una malla.
Sin embargo Checkpoint ha introducido una nueva tecnología que puede
detectar a aquellos clientes que entran a las tiendas con bolsas que
contienen una cantidad de metal excesiva o fuera de lo normal. En estos
casos, una alarma silenciosa advierte al personal de la tienda y los
clientes son controlados muy de cerca impidiendo así que roben
mercadería de la tienda.
La combinación de sistemas de alarmas en las mercaderías y productos de
la tienda, junto con los circuitos cerrados de televisión y la presencia
de personal de seguridad parecen ser la mejor opción en la lucha contra
hurtos en tiendas comerciales.
Si aun no se ha convencido de la seriedad de este tema, a continuación
le ofrecemos algunas cifras de los Estados Unidos – compiladas por la
Asociación Nacional de Prevención de Hurtos en Tiendas (NASP) – que
seguramente lo ayudaran a convencerse:
• El promedio de incidentes relacionados con hurtos en tiendas es de
550.000 por día,
• En los Estados Unidos, se roban mercaderías por mas de 25.000.000 de
dólares diarios,
• En los últimos cinco años, mas de 10 millones de personas han sido
capturados por hurtar en tiendas,
• 23 millones de personas (una de cada 11) han cometido este delito
alguna vez,
• Las personas que cometen este delito en forma serial comentaron que
han sido descubiertos solo una vez de cada 48 robos,
• El tres por ciento de las personas que cometen este delito, lo hacen
profesionalmente, y luego revenden la mercadería u obtienen otros
beneficios de ella.
El resumen publicado por la Asociación de
Prevención de Hurtos en Tiendas (NASP) refleja la misma situación en
otros países.
“El hurto en tiendas comerciales es el delito nacional por excelencia
que todavía permanece oculto. Los padres no quieren creerlo, las
escuelas no quieren tratar el tema, los comerciantes no quieren hablar
de esto, la policía no quiere responder a este asunto, los tribunales no
quieren lidiar con este problema y aquellos que cometen este delito lo
toman a la ligera y creen que "no es importante” o están demasiado
atemorizados o avergonzados como para admitirlo”.
Este artículo,
del que desconocemos el autor, fue tomado del sitio Web de G4S,
www.g4slatam.com . Gracias,
Colegas!