Los depósitos en
refugios fiscales suman un tercio de las fortunas colocadas en la
banca mundial. Distintos organismos han amenazado con sancionar a
estos territorios, que permiten el lavado de unos 600 mil millones de
dólares al año
Por Guido
Braslavsky
Situada en su mayor parte
en países de los llamados paraísos fiscales, la banca extraterritorial
ofrece a los gestores del dinero de las organizaciones delictivas,
incluidos los traficantes de droga, la oportunidad de blanquear el
producto del delito con la máxima seguridad y confidencialidad y un
mínimo de riesgos. Lo sé por experiencia." Habla el ex blanqueador
profesional Kenneth Rijock, quien llegó a ser condenado por ese delito
y pasó dos años en prisión.
Según un estudio realizado para Merrill Lynch, en los paraísos
fiscales de todo el mundo existen hoy depósitos por casi 6 billones
de dólares, equivalentes a casi un tercio de los activos colocados
en el mundo por las fortunas particulares. También se calcula que en
los refugios hay un millón de sociedades amparadas en el anonimato.
Sólo en las islas Caimán,
consideradas como la quinta plaza financiera mundial, hay más de 570
bancos con depósitos superiores a los 500.000 millones de dólares.
Los refugios financieros cobraron auge en los años 70 y 80. Para
algunos expertos los antecedentes se remontan al siglo XVII, cuando
los piratas que operaban en el Atlántico sobre naves comerciales
europeas hallaban refugio en ciertos puertos que ofrecían su
hospitalidad -y competían entre sí, como hoy- para captar el favor de
estos clientes.
Condiciones fiscales sumamente ventajosas, estabilidad política e
institucional, secreto bancario y discreción han transformado a
pequeños países y territorios diseminados en el mundo en prósperos
emplazamientos receptores de dinero venido de todas partes.
Hoy suman 35
territorios o países que están bajo la mira de organismos
multilaterales como la Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económico (OCDE), acusados de favorecer la evasión fiscal
y, en el peor de los casos, el lavado de dinero del narcotráfico, la
corrupción, el tráfico de armas y otros delitos. Entre ellos, una
lista negra de quince territorios ha sido conminada a esclarecer sus
actividades.
El blanqueador Rijock, que
se inició como abogado en Miami y, después de la prisión, pasó a dar
conferencias sobre blanqueo de dinero y la forma de combatirlo,
explica la atracción de esta banca para los lavadores:
"Un entorno en el que no
existe impuesto sobre la renta, ni tampoco impuestos de sucesiones ni
sobre el beneficio empresarial, donde no existe ningún control legal
de cambios y donde el secreto bancario y social prohíbe que se
investigue la titularidad de una cuenta bancaria o de una sociedad
comercial".
Millones que se escurren
Los cálculos indican que todos los años se lavan a nivel mundial
unos 600 mil millones de dólares provenientes de negocios
ilícitos.
El economista argentino Marcelo Lascano explicó a Zona por qué los
paraísos también están bajo la lupa por sus negocios legales: "El
secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Larry Summers, ha
señalado que las compañías supranacionales, que son unas 60 mil, junto
con grandes organizaciones de auditorías y algunos bancos de
inversión, vehiculizan una evasión fiscal que le está costando a su
país, sólo por las actividades en los refugios fiscales, 10 mil
millones de dólares al año".
En el caso argentino, Lascano, un experto tributarista, señala que una
de las formas centrales de evasión se da por la triangulación de
operaciones de comercio exterior: cuando se exporta o importa, una
parte del monto no se declara y va a parar -con documentación
paralela- a un "intermediario" con domicilio en algún paraíso fiscal.
Algunas de las características que definen un refugio financiero ideal
son la falta de acuerdos para compartir información fiscal con otros
países, la posibilidad de fundar sociedades en forma instantánea, una
legislación protectora del secreto social o empresarial, buenas
comunicaciones electrónicas, secreto bancario, ubicación geográfica
adecuada y un comercio turístico abundante que sirva de pantalla. si a
estas características se suma la presencia de casinos, el tour es de
lo más completo. Los investigadores concentran allí su atención porque
en los casinos el lavado puede realizarse con suma facilidad si no hay
controles.
En un testimonio
reproducido en el diario Rotterdam Algemeen, de Holanda, un
protagonista se refería a su actividad en un casino de Aruba: "Se
lleva un buen paquete de dinero, se compran unas fichas y se juega
algunas de ellas, sin preocuparse de si se gana o se pierde. Se
devuelven las fichas no jugadas por un cheque al portador liberado
contra un banco de los Estados Unidos, donde se cobrará el importe del
cheque como si se tratara de una suma ganada en el casino. Nadie
investigará en el casino de dónde proviene ese dinero ni la suma
cobrada por el cheque".
Pero los paraísos también albergan fondos legales y cumplen un rol
importante en el sistema financiero internacional.
En "Refugios financieros, secreto bancario y blanqueo de dinero", un
extenso y pormenorizado trabajo realizado para las Naciones Unidas por
los especialistas Jack Blum, Michael Levi, Thomas Naylor y Phil
Williams, se explica:
"Muchos bancos de los
Estados Unidos envían, por ejemplo, dinero a las islas Caimán y a
otros lugares para evitar o soslayar la obligación impuesta por la
Reserva Federal de que un porcentaje de los fondos depositados en los
Estados Unidos sean colocados al final de la jornada en la oficina
regional del Banco de Reserva Federal en una cuenta de reserva que no
reporta intereses".
Para los autores, esta es
una de las "aplicaciones legítimas" de las plazas
extraterritoriales, que explican por qué un banco que desea evitar que
sus depositantes deban renunciar a sus intereses "siquiera una sola
noche, procurarán crear una sucursal en ultramar". En términos más
generales, estas plazas ofrecen una gama de "exenciones, servicios y
oportunidades" muy atractivos para los dueños del dinero.
El origen de la banca
extraterritorial ("offshore"), se dice, tiene que ver con la intención
de la antigua Unión Soviética de evitar que los Estados Unidos
congelara sus activos, por lo cual empezó a depositar sus dólares en
bancos británicos. Otro factor central fueron las crisis de balanza de
pagos de los años 60, que impusieron controles de capital sobre las
instituciones bancarias de muchos países, y el auge de los préstamos
otorgados a estados soberanos.
Por "banca
extraterritorial" se entiende cualquier banco del mundo que acepte
depósitos de personas que no residen en su territorio. No todas las
plazas "offshore" constituyen entonces refugios financieros. Un claro
ejemplo que brinda el informe de Naciones Unidas es la City of London,
la mayor plaza extraterritorial del mundo, pero en la cual "la
legislación sobre el secreto bancario no constituye un impedimento
grave para las investigaciones criminales".
La lista negra
El Grupo de Acción Financiera (GAFI), creado a instancias del G-7,
difundió recientemente una lista de países que eufemísticamente
denominó "no cooperativos" en la tarea de adoptar medidas
estandarizadas para la lucha internacional contra el blanqueo de
dinero.
Tras examinar 29 países o
territorios, el GAFI dio a conocer una lista negra de 15 con
"graves problemas sistémicos". Ellos son: Rusia, Panamá, Israel,
Filipinas, Bahamas, Dominica, Líbano, Islas Caimán, Islas Cook,
Liechtenstein, Marshall, Nauru, Niue, Saint Kitts y Nevis, y San
Vicente y Granadinas. Y amenazó con sancionarlos si en un año no
adoptan una legislación acorde con las cuarenta recomendaciones
establecidas por el GAFI.
Los otros 14 sometidos a evaluación quedaron en una virtual lista
gris, por presentar "deficiencias" o "problemas" en los controles:
Antigua y Barbuda, Belice, Bermuda, Islas Vírgenes Británicas, Chipre,
Santa Lucía, Samoa, Gibraltar, Guernsey, Isla de Man, Jersey, Malta,
Mónaco y Mauricio.
En alguno de los paraísos
caribeños mencionados es donde el lavador Rijock acudía por aire o por
mar -según su relato, también contenido en el informe de Naciones
Unidas-. A su arribo, un representante de la "institución bancaria
cooperadora" facilitaba su paso por la Aduana.
"En algunas visitas a
bancos extraterritoriales llegábamos a bordo de un jet privado",
cuenta Rijock, "lleno de clientes y de dinero en metálico". "Hacíamos
un corto trayecto en automóvil a un centro comercial compuesto casi
exclusivamente de bancos, sociedades trusts y gestorías. En el banco
se contaban rápidamente los fondos, y se depositaban en una cuenta
abierta a nombre de una sociedad pantalla creada previamente por
nuestro abogado local." El negocio era claro y express: "No se
indagaba en absoluto ni la identidad de los depositantes ni el origen
de los fondos. Dos de los clientes que tuve ocasión de representar
depositaron grandes sumas en cierto banco utilizando en lugar de una
firma el sello de Minnie Mouse y Goofi que habían comprado en una
juguetería". La langosta con champaña coronaba el éxito del viaje de
negocios.
Uno de los problemas que enfrenta la lucha contra el lavado es la
imposibilidad de congelar el dinero sospechoso en sus cuentas de
origen. Una vez detectado el negocio ilícito no es fácil llegar a
tiempo en un mundo en el que cada día se realizan más de 465.000
transferencias electrónicas, por un valor superior a los 2 billones de
dólares, si se cuentan los mecanismos de transferencia que ofrecen la
Reserva Federal de los Estados Unidos (Fedwire) y el Sistema de Pagos
Interbancarios por Cámara de Compensación (CHIPS). La Sociedad Mundial
de Telecomunicaciones Financieras Interbancarias (SWIFT), en tanto,
envía por día unos 220.000 mensajes de trasferencia, por un valor en
dólares desconocido.
Además, si un blanqueo exitoso debe simular lo mejor posible una
operación legal, y para eso utiliza los procedimientos habitualmente
empleados en operaciones legítimas, luchar contra el blanqueo y la
evasión encuentra dificultades adicionales.
Como se señala en el
informe de Naciones Unidas, se pueden
requerir iniciativas que "sean amenazadoras no ya para una institución
determinada, sino para prácticas financieras y bancarias que tienen un
largo historial y que serán defendidas por grupos de intereses
sólidamente establecidos".