La lealtad
de los empleados hacia las empresas se ha deteriorado, y los
empresarios tienen un nivel muy bajo de conciencia del problema. Esto
les impide tomar medidas sencillas y de fácil aplicación para
disminuir esta pérdida de rentabilidad.
Por Jorge Sersen
Algunas estadísticas
señalan que en nuestro país, dentro de cualquier empresa hay
- un 10% de personas deshonestas,
- otro 10% de personas definitivamente honestas y
- un 80% de personas que podrían cometer algún fraude.
La cantidad de fraudes cometidos puede ser relacionada con el nivel
educativo y jerárquico de los empleados:
- Cerca del 60% de los fraudes son cometidos por empleados de nivel
bajo y medio,
- un 30% gerentes y jefes y
- el 10% por ejecutivos de máximo nivel.
Pero cuando se cuantifican las pérdidas, se invierten los
guarismos:
- Solo el 5% de las pérdidas de la empresa es causada por
fraudes cometidos por empleados de nivel no jerárquico;
- el 20% son causadas por fraudes cometidos por gerentes,
y
- el 75% de las pérdidas son causadas por fraudes cometidos por
sus ejecutivos.
EL COSTO DEL FRAUDE
Según estudios realizados por la la Asociación de
Examinadores de Certificados de Fraude, un estudio realizado determinó
que en las empresas de los EEUU el fraude causa pérdidas de U$ 9
diarios por empleado.
En ese país, las empresas pierden el 6% de sus ingresos anuales
debido a fraudes.
En América Latina no existen estadísticas pero se cree que las
pérdidas causadas por fraudes son mayores todavía, por el menor
control y la falta de conciencia empresaria con respecto al fraude.
¿CÓMO PUEDE PREVENIRSE EL FRAUDE?
El fraude en las empresas puede prevenirse, y disminuirse
significativamente cuando existe, tomando algunas medidas sencillas,
tales como:
1. Revisar periódicamente los antecedentes del personal.
2. Mantener institucionalmente un código de ética para prevenir
fraudes.
3. Mejorar día a día el ambiente laboral positivo que evite el
delito como forma de compensación de injusticias laborales y
4. Predicar con el ejemplo en los más altos estamentos de la
organización.
ACCIONES PREVENTIVAS
Si bien el fraude no se
puede eliminar estructuralmente, se pueden minimizar sus efectos, para
lo cual son necesarias acciones preventivas.
Hoy las empresas deben ser rentables. No hay lugar para el fracaso y
si no cumplen los objetivos, los conductores deben apartarse de su
puesto.
Este tipo de necesidad genera la reacción de empleados infieles que
cambian el resultado del negocio con "fraudes contables".
La alta rotación del personal es otra de las posibilidades del aumento
de hechos fraudulentos. No hay "pertenencia" a la empresa.
Por último, donde exista debilidad de estructuras de control, allí se
está posibilitando la concresión de maniobras fraudulentas.
¿CÓMO SE DESCUBRE UN FRAUDE INTERNO?
El fraude puede ser
descubierto de diferentes modos, entre los cuales se encuentran:
- Cotroles internos y auditorías (55%)
- Informantes (20%)
- Otros mecanismos formalizados (15%)
- Detección accidental (10%)
Lo importante es comprender que, montando los mecanismos adecuados,
puede ser prevenida la mayor parte del fraude.
LA OPINIÓN EMPRESARIA
Sobre una muestra de 150 empresarios encuestados en Argentina, si bien
los empresarios confían en que la corrupción interna disminuirá
durante este año, más de la mitad de los encuestados indicó que su
empresa durante el año anterior sufrió algún fraude.
Por primera vez los empresarios comienzan a reconocer que el espionaje
industrial es un problema serio, y que deteriora seriamente la
competitividad de la empresa.
El fraude está desplazando a los "incentivos confidenciales"
(soborno, etcétera) como la mayor causa de corrupción a nivel
gerencial.
¿FRAUDE EXTERNO O INTERNO?
En general las empresas argentinas, cuando se protegen contra el
fraude, lo hacen contra fraude externo.
Por ello, la cantidad de fraude externo se mantiene aproximadamente
estable, mientras aumenta fuertemente la cantidad de conductas
fraudulentas por parte de gerentes y directivos propios.
Un 50 % de los gerentes infieles se dedicaron al espionaje
industrial.
UN TEMA PARA REFLEXIONAR
Finalmente, las modalidades del fraude son múltiples, y en
general abarcan desde fraude contable hasta espionaje industrial a
favor de competidores, desde "auto-robo" de mercadería hasta
falsificación de marcas.
Si las investigaciones
realizadas en Europa y los Estados Unidos se repiten en nuestra
región, el fraude causa un deterioro sustancial en la competitividad y
las ganancias empresarias.
Es probable que las
cifras reales en la Argentina y Latinoamérica - particularmente en lo
referente al fraude interno - en realidad sean mayores.
En
nuestros países la situación económica es más complicada, el nivel de
lealtad de los empleados hacia las empresas se ha deteriorado mucho, y
los empresarios tienen un nivel muy bajo de conciencia del problema.
Esto
les impide tomar medidas sencillas y de fácil aplicación para
disminuir esta pérdida de rentabilidad.
Y en cuestión de
fraudes, es mejor prevenir que lamentar.