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La mafia italiana factura el doble
que Fiat
La mafia factura más de 100 mil millones de euros anuales, o sea
130 mil millones de dólares, una cifra que duplica la facturación
de una multinacional como Fiat, y no es lejana al total de la riqueza
que produce al año la Argentina. Lo denunció ayer Pier Luigi Vigna,
procurador general del Estado a cargo de la lucha judicial contra el
crimen organizado "que es el primer grupo empresario del país".
Vigna dijo que el hecho de que la mafia tradicional de Sicilia,
Calabria, Nápoles y Puglia, con ramificaciones extendidas en toda
Italia y el exterior, facture "el doble que la Fiat", que es el
principal grupo industrial privado del país, "demuestra que el de la
criminalidad económica es el problema más grande que enfrentamos".
El procurador nacional antimafia habló ante los líderes de las tres
grandes centrales obreras italianas —la CGIL, la CISL y la UIL—, que
lo invitaron a explicar el fenómeno, preocupadas por el crecimiento de
las actividades criminales que estrangulan la vida económica,
especialmente en el subdesarrollado sur de la península.
Vigna destacó que el facturado de cien mil millones de euros abarca
sólo algunos sectores, "como los de los estupefacientes, de las
licitaciones públicas, del tráfico de armas, las extorsiones y la
prostitución".
Estas son las áreas principales de las actividades ilegales de la Cosa
Nostra siciliana, la 'Ndrángheta calabresa —actualmente la más
importante—, la Camorra napolitana y la Sacra Corona Unida de la
región de Puglia.
El procurador general dijo que "en el total del facturado no están
comprendidas las actividades de las llamadas nuevas mafias", como la
rusa, la albanesa, la Yakuza japonesa, las tríadas chinas o los clanes
colombianos.
Vigna dijo que sólo en parte las actividades mafiosas abarcan los
tráficos clandestinos.
"El gran objetivo que tiene hoy la criminalidad organizada es
embestir las reglas de mercado. En la práctica, en algunas zonas se
venden exclusivamente productos de ciertas marcas. Los demás son
excluidos por voluntad de la mafia".
"Si la economía real termina en manos criminales está claro que no
habrá más un camino democrático", agregó.
El funcionario hizo un llamado a las centrales obreras para que en el
sur de italia los sindicatos realicen una actividad más penetrante.
"Sirve una gran fuerza de denuncia de las actividades en las que se
ejercita la mafia: la industria del cemento, los hipermercados y
supermercados, las actividades agrícolas".
Vigna afirmó que la situación se hace dramática y que "es preciso
contrastar todos juntos la más grande obra estratégica de las mafias,
que es el haber conseguido distraer la atención de la opinión pública
de sus actividades criminales".
El líder de la CISL, Savino Pezzotta, respondió a Vigna en nombre de
las tres centrales obreras que "el sindicato no aflojará la batalla
contra la mafia, porque es una batalla de civilización en la que
debemos estar presentes en primera línea. Estaremos atentos y
vigilantes".
A su vez, el presidente de la Confindustria (central de los
industriales) de Calabria, Pippo Callipo, dijo que "el procurador
Vigna tiene razón: la peligrosidad de la mafia
es tan grande que condiciona fuertemente el mercado en Italia y en el
sur el desarrollo de las empresas".
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