Urge la
formación de equipos para desastres
El reciente terremoto del Perú demostró que se
requiere intensificar la formación de equipos caninos de rescate en
catástrofes
Por
David Rodríguez Carrasco
En lo que respecta a la especialidad de Búsqueda y Rescate de Personas
con Vida Sepultadas, resulta obligado recordar y destacar nuevamente,
con una noble voluntad de avance, tras el reciente desastre sísmico que
ha azotado Perú, una realidad que ya casi nadie ignora, y que numerosos
rescatadores a nivel internacional, siguen constatando de forma directa
y reiterada a lo largo de años, interviniendo en las catástrofes que se
van produciendo.
Durante los primeros minutos, tras provocarse los derrumbamientos,
siempre se comprueba, incluso por los propios ciudadanos de la población
afectada, que suele existir un indeterminado número de supervivientes
sepultados bajo los escombros, tal como ha sucedido en Pisco (Perú). Sin
embargo, trascurridas escasas horas, ese número se va reduciendo
vertiginosamente, por diversas causas, a contadas excepciones o en el
peor de los casos, como sucede a veces, hasta el valor 0.
En este tipo de siniestros, las operaciones de búsqueda (en exterior o
en espacios confinados) constituyen las primeras intervenciones a
desarrollar, resultando especialmente determinante el factor tiempo para
el salvamento de posibles personas con vida sepultadas y afectadas por
una obvia cuenta regresiva hacia el fallecimiento.
Ateniéndonos a esta circunstancia, resulta sensata y lógica la
conclusión de que los presupuestos gubernamentales destinados a
cooperación internacional, ya sea en España u otros países, en lo
concerniente específicamente a potenciar al máximo el rescate y
salvamento de personas sepultadas, en zonas afectadas por estos tipos de
siniestros, deberían orientarse con más fuerza y especialmente, a la
formación rigurosa de equipos especializados de búsqueda en los
Servicios oficiales de Emergencia como son Defensa Civil, Bomberos,
Ejércitos, Policías, que se encuentran ubicados en las zonas y en los
países más afectados por estos tipos de riesgos, los cuales
intervendrían siempre, realmente, dentro del margen de tiempo con la
imprescindible rapidez comprobadamente más útil y efectivamente
operativa.
Siendo conocedores de esta circunstancia, desde hace años, los
Instructores de la metodología Arcón (Sistema para la formación e
intervención de equipos caninos de salvamento en catástrofes) como causa
principal que les impulsa, desarrollan una ardua y dificultosa labor de
formación internacional, mediante la impartición oficial de Cursos y
Jornadas de Supervisión Técnica, en lugares de alto riesgo sísmico,
llevando a cabo, la imperante necesidad de que sea cada país, región o
ciudad, la que disponga, in situ, al menos una Unidad Canina de Rescate,
efectiva, considerando que la mayoría de los supervivientes sepultados,
fallecen progresivamente, por diversas causas clínicas, si no son
localizados y rescatados a tiempo tras su sepultamiento.
Definitivamente el incremento y optimización del
salvamento de vidas humanas pasa in situ, necesariamente, en este tipo
de siniestros, por la previa formación técnica y especializada de
equipos caninos de rescate en catástrofes.
Estos desarrollarán una rápida localización de las personas sepultadas
aún con vida durante los primeros minutos u horas iniciales,
incrementándose con total seguridad el número de personas salvadas.
El autor de este artículo, David
Rodríguez Carrasco (
davidrodriguez@rescatecanino.com ) es
Miembro del Consorcio Provincial Contra Incendios y Salvamento de
Huelva, España, y Responsable Internacional de Comunicación, Método
Arcón. Gracias, David, amigo Jaime Parejo Garcia y también a todos los
abnegados rescatistas!
Por más información sobre este tema, visite
www.rescatecanino.com
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