Un estremecedor relato de la
tragedia de "Mesa Redonda" en el Perú, narrada por un protagonista
Por el Capitan CBP Carlos Malpica
Lima, la Ciudad de los Reyes, de una conformación
multiétnica hemos heredado varias tradiciones desde la Colonia, una
de ellas es la pasión por los fuegos artificiales. Todos los años en
el mes de diciembre se incrementa el comercio de estos artefactos
por las fiestas de navidad y año nuevo.
En el centro de la ciudad, se encuentra el Mercado
Central, que históricamente ha sido escenario de incendios solo
imaginados por Dante. En los años 90, 91 y 93 se produjeron
incendios en esta zona con pérdidas materiales.
El municipio de la ciudad remodeló la zona y recobró su esplendor de
antaño. En el último mes se tugurizó la zona de vendedores
ambulantes, incluso restringiéndose el tránsito a los vehículos, con
cables eléctricos clandestinos colgantes como en una fiesta de
carnaval y espacios reducidos para el tránsito peatonal como en una
prosesión.
El centro tiene calles angostas, algunos edificios de material noble
y otros de quincha (construcción de barro con cañas de carrizo,
altamente inflamable), construcciones convertidas en galerias
comerciales. "Mesa Redonda" es el nombre antigüo de una caprichosa
calle en semiluna, que corta como si fuera una tajada de queso una
manzana completa; pero la gente en general denomina a toda la zona
adyacente con ese mismo nombre.
El año 2001 se importó la increíble cantidad de 1100 toneladas de
material pirotécnico, más de la mitad se comercializó en las calles
en las últimas dos semanas, el municipio realizó varias
intervenciones de decomiso tratando de aplicar la legislación
vigente; acciones de amparo presentadas ante nuestro Poder Judicial
impiedieron el accionar de las autoridades municipales. En el último
mes, más de 7 amagos de incendio fueron reportados en la zona,
incluso con algunas víctimas por quemaduras.
A partir del día 20 de diciembre el cerco policial existente se
empezó a desvanecer y el ingreso de mercadería prohibida se
incrementó. Se dejó el transporte de hormiga (pequeñas cantidades de
pirotécnicos transportadas en el cuerpo incluso de niños) por el de
camiones.
En la última semana ingresaron más de 100 TM de
pirotécnicos a esta parte de la ciudad. Dentro de estos habían
artefactos denominados Bin Laden, Torres Gemelas y un recién
estrenado "Chocolate" un cilindro de casi 50 cm de largo con 4
esferas dentro que detonan en el aire como pequeñas bombardas con
luces de colores.
El día sábado 29 de Diciembre del 2001, al mediar las 19 horas y
algunos minutos empezaron a reventar fuegos artificiales como si
hubieran adelantado el año nuevo; un amigo forense que laboraba en
ese momento en el edificio de la Fiscalía, ubicada a unas cuatro
calles de donde se desató el infierno; me llamó al teléfono móvil y
me preguntó angustiado si sabía algo de "Mesa Redonda"... en broma
le dije que sí!!, que era un lugar donde se podrían comprar fuegos
artificiales!!.
Gunther no rió; me dijo que hablaba en serio; llamé
a Noel, "el Gringo" un Irlandés más peruano que la papa, bombero de
alma y corazón fanático de las comunicaciones... monitoriza todas
las frecuencias de emergencia del Cuerpo de Bomberos... pasa algo en
Lima?, alguna novedad de Mesa Redonda?... no ninguna, respondió con
seguridad.
Al otro lado de Lima, el forense hacia de vigía, ascendió unos pisos
en su improvisado observatorio... me llamó al minuto, solo dijo lo
que se ve es un infierno... el gringo confirmaba que salía 3
cisternas de agua, 6 ambulancias y luego 5 unidades de agua más.
No había que ser adivino que era lo que estaba pasando... la primera
clasificación que se dio a la emergencia fue de 20:18, "Apoyo
Masivo" ... y eso se tuvo, se movilizaron las compañías de las
cuatro departamentales de Lima y Callao.
Era una emergencia fuera de control y también
fuera de cualquier cálculo. Era como si un avión hubiese caído en
medio de la ciudad, el desastre estaba en progreso.
El caos se adueñó de las calles, en horas de la tarde habían habido
conatos de saqueo en otras dos áreas comerciales de la ciudad,
motivo por el cual varias tiendas atendían con las puertas abiertas
a la mitad.
En minutos sucedieron varias situaciones en
simultáneo en diferentes escenarios. En el foco del desastre habrían
más de 4000 personas entre vendedores y compradores, quizás nadie
sabía que pasaba y menos lo entendía... fuego en cuatro calles como
una cruz gigante...
No hay duda que el fuego se inició en las calles. La gente en su
desesperación ingresaba a las tiendas buscando refugio, algunos
afortunados encontraron salir a las calles opuestas usando las
tiendas comerciales como túneles para pasar del infierno a la
seguridad. Pero esta no fue la suerte de muchos.
Mientras algunos comerciantes trataban de rescatar
sus cajas con etiquetas naranjas de explosivos paseándolas sobre el
fuego, otros ingresaban como teas humanas a los almacenes y tiendas
propagando más el fuego en su desesperación y sin nadie que los
pueda ayudar.
Diez edificios en orden aleatorio ardían por completo, paredes se
material rústico se precipitaban. En la cuadra 8 del Jr. Cuzco, 20
automóviles en su mayoría taxis en una fila india ardían con gente
en su interior, los últimos de la fila lograron dar vuelta y
salvarse entre choques y atropellos de inocentes.
La ayuda externa iniciaba su ingreso a paso lento
por innumerables obstáculos, los heridos clamando ayuda salían a
recibirlos; la mayoría de los 200 heridos fueron llevados en
automóviles y patrulleros. Más de 50 ambulancias llegaron en total.
En 40 minutos el desastre inevitablemente se traslado a los
hospitales; en esta época del año disminuyen las hospitalizaciones,
existían camas libres disponibles, que no es lo común y el segundo
factor importante fue la hora, eran ya 8:00 de la noche, hora del
cambio de guardia. Los equipos sanitarios salientes se quedaron
hasta pasada la media noche.
Mi corazón latía fuerte, podía escuchar mi misma respiración mi
mente estaba en la emergencia imaginando solo la décima parte de lo
que debió ser esta tragedia. Mi teléfono no dejaba de sonar. Tenía
un problema: a las 8.00 pm entraba a trabajar como Jefe de Base en
el sistema privado de ambulancias más grande de la ciudad. Traté de
convencer a alguno de los colegas que acababa el turno para que se
quede, pero fue difícil por teléfono.
Tuve que ir hasta la misma base y suplicar, estaba
como un león enjaulado dando vueltas; hasta que Abelardo, gran amigo
me dijo vete, no te quiero ver!, no esperé que lo repitiese dos
veces.
Llegué a mi estación de bomberos con cinco
compañeros más nos internamos en la emergencia, el ingreso fue duro.
La policía conteniendo el ingreso de cientos de curiosos y
propietarios, unidades de emergencia de todos los colores,
serpentinas de mangueras, un olor inconfundible y difícil de
olvidar... era carne humana quemada; mezclada con llanto, sudor,
lágrimas, vómitos, gritos, humo, calor, mil preguntas sin
respuesta.
Recordaba el atentado terrorista de Tarata (Miraflores, 1992)
un coche bomba con 800 kilos de explosivos mató a más de 80 personas
e hirió a más de 300. Lo más difícil de manejar es el olor
penetrante el mismo que existía en los restos de las Torres Gemelas
de NY un mes y medio después del atentado.
El escenario de la emergencia fue complejo, a la par con el incendio
centenares de personas atrapadas en los altos de las tiendas,
bomberos ponían escaleras con angustia, decenas se hicieron héroes
en el anonimato, cables de todos los colores y tipos cruzaban las
calles formando una telaraña que dificultaban las maniobras de
cualquier unidad aérea, poniendo en peligro seguridad de todo el
personal, cayeron al piso cables con electricidad.
En tres horas se logró controlar la emergencia;
generalmente se trabaja manteniendo el orden de cada compañía de
bomberos, fue muy agradable trabajar todos combinados. El objetivo
era evitar que se propague el siniestro, faltó agua como siempre;
luego que se confinó el fuego fue más fácil ahogarlo en su propio
encierro.
A medida que el fuego desaparecía confirmabamos los supuesto,
empezaban a aparecer los cuerpos en diferentes grados de
carbonización. Solo aldededor del 10% tenían rostro, el resto era
solo reconcible como una forma humana. Espanto y pánico eran las
expresiones que se podían ver en esas caras pétreas. De todas las
formas de morir seguro que esta sería la que nunca escogería.
El humo se disipaba y aparecían ante nuestros ojos
decenas de cuerpos, al costado de los automóviles habrían unos 20
cuerpos, pegados a la pared unos 15 más. A mitad de cuadra estaba
montado en un soporte metálico una sub estación eléctrica de unos
10,000 voltios de capacidad a unos 3 metros del suelo; en sus bases
arqueadas por las altas temperaturas que soportó se encontraban
arrumados en dos grupos unos 30 cuerpos calcinados, que fue lo que
pasó es algo difícil de saber... más que un arco voltaico, parece
como si el transformador hubiese descargado su energía sobre los
cuerpos que lo rodeaban.
A la altura de esta sub estación eléctrica estaba
ubicada una galeria, que estuvo en llamas por horas, con una de sus
dos puertas metálicas cerradas, el retirarse el humo nos mostró una
escena que será imborrable, más de 50 cuerpos sin piel, amarillos
por el color de la grasa, sin rostros; congelados como si se
dirigieran todos a la vez a la única puerta del fondo del ambiente,
esta puerta era el ingreso a un baño sin salida, era como si una
gran bola de fuego se los hubiera tragado a todos a la vez...
De entre este almácigo de cuerpos increíblemente se
lograron rescatar unas 4 personas vivas aún, recuerdo muy bien a una
mujer de unos 35 años que casi no ventilaba, se le ventiló sin
equipo alguno, luego apareción un equipo de aire comprimido y
finalmente una bolsa de respiración manual (ambu), luego reaccionó,
nos dio su nombre, tenía pulso y ventilaba sola... suficiente!! La
cargamos hasta la ambulancia más cercana ue rean como unos 150
metros entre el spaguetti de mangueras con hueco.
El Cuerpo de Bomberos por medio de su Comandante General Tulio
Nicolini, en los 6 últimas semanas había captado la atención de la
prensa y de la opinión pública a causa de la reducción del
presupuesto anual por parte del Estado de los usuales 22 millones de
soles a 18 millones (5 millones de dólares).
La prensa tuvo cuidado en captar las imágenes no
solo del incendio sino tomó primeros planos del estado y deterioro
de los equipos, mangueras con hueco y deformaciones que avisaban de
su ruptura inminente; equipos de proteccion personal raídos por el
uso; falta de guantes entre el personal, motobombas viejas...
No se entendía por qué una institución que siempre reclamó por una
ampliación de su presupuesto que ha duplicado sus compañías de
bomberos a lo largo de la república en los últimos 10 años. Hay
ahora 170 compañías. EL 28 de Julio del 2000 cuando el prófugo ex
presidente Alberto Fujimori iniciaba su tercer período de dictadura
hubieron varios siniestros en la ciudad, el más serio el incendio
del local central del Banco de la Nación. Se culpó a los bomberos de
retrasar su respuesta a propósito en apoyo al gobierno; al que se
inculpó en ese momento de los desmanes y de los 7 vigilantes muertos
fue al actual presidente Alejandro Toledo.
Otro problema adicional es el sistema pre hospitalario, el Ministro
de Salud Luis Solari anunció el desarrollo del Sistema de Atención
Médica de Urgencias (SAMU) y que en el mes de Abril del este año
llegaría expertos de Francia con ese fin; coincientemente el
Ministro del Interior, Fernando Rospigliosi explica ante la Comisión
Investigadora del Congreso del Incendio en "reservado" que la
disminución del número de policias en la zona de Mesa Redonda se
debió a que habían recidido comunicaciones de posibles atentados
contra embajadas...
Un día antes del incendio la Policía Nacional
estrenó sus flamantes 6 primeras ambulancias, las cuales se hicieron
presentes en el incendio. También declaró que no eran competencia a
otras instituciones sino que era para apoyar a la comunidad; un
problema en el Perú es que las instituciones son todista y no
Toledistas, porque quieren hacer todo y de todo. El Hospital Central
de Policía durante los últimos 10 años ha solicitado que les
renueven sus ambulancias, el Ministerio del Interior lejos de ver
por la salud y bienestar de sus mismos policías se preocupa más de
la comunidad, que loable!!.
En el lugar yacían 70 unidades del Cuerpo de Bomberos y más de 500
bomberos, casi todas las mangueras tenían huecos, caminar entre las
mangueras era una ducha segura. El fuego se controlo a las 11.00 pm,
bomberos tirados en las calles exhaustos.
Llegó la Fiscal de turno consternada, con vestido y
zapatos de taco, terminó en una de las 30 ambulancias del Cuerpo de
Bomberos que se movilizaron, con una crisis de histeria; los
primeros cuerpos se empezaron a levantar, pero nadie sabía
exactamente como acomodarlos y empezaron a pasear en bolsas negras
de esquina en esquina, el Director de la Morgue Central de Lima,
numerando stickers con pegamento del 1 al 25... (Tendría que haber
numerado hasta el 300). No soy forense pero me parecía que el recojo
sería complejo, debería haberse hecho por lotes de cuerpos y no por
calles en que fueron encontrados!!.
El increíble saldo de esa noche macabra fue: 280 cuerpos
encontrados, 20 restos incompletos (solo extremidades); fueron
reconocidos 89 cuerpos usando todas las técnicas convencionales
conocidas, el 70% fueron de los cuerpos lo conformaron mujeres y
niños.
LECCIONES APRENDIDAS
Las lecciones aprendidas de esta emergencia se pueden resumir en lo
siguiente:
Cuando intervienen muchas instituciones con funciones
superpuestas y no específicas todas y nadie tiene la responsabilidad.
La municipalidad de Lima, la Policía Nacional , el Ministerio del
Interior, el Poder Judicial, el Ministerio Público tienen
responsabilidad compartida.
Por más precauciones y medidas de seguridad que se tomen los fuegos
artificiales siempre serán peligrosos, su comercialización debe
realizarse fuera de las zonas urbanas. La prohibición generará su
comercialización clandestina que es tan o más peligroso que lo
existente.
El centro de Lima requiere un nuevo tendido de sus líneas vitales,
tiene que cambiarse los tendidos aéreos de electricidad y teléfono
de manera urgente por subterráneos. Se trabajó en la emergencia con
cables caídos cargados de electricidad al inicio.
Es necesaria la inspección de grifos, hidrantes y gabinetes
de emergencia de manera periódica, los gabinetes de emergencia de
las galerías existen pero nunca funcionaron.
Los presupuestos e inversiones que se invierten en seguridad
son reducidos, quedó demostrado que los actuales recursos del Cuerpo
de Bomberos son limitados; a los seis días de la emergencia el
Gobierno Central no solo restituyó el presupuesto del año anterior
(22 millones de nuevos soles) sino que lo duplicó.
La Ciudad de Lima requiere un Sistema Unico de Atención Pre
Hospitalaria y el desarrollo de dos plataformas, Atención de
Víctimas de Trauma, en especial por accidentes de Tránsito y de
manera paralela un Programa de Atención de Víctimas de Muerte
Súbita.
El Síndrome de Stress Post Traumático fue
un problema de salud mental que se presentó en los días posteriores
a la emergencia en el personal de primera respuesta, hay más de 100
bomberos con este síndrome, en un 10% se manifestó con severidad. Ya
se ha intervenido con psicólogos que manejan el tema.
Capitan CBP Carlos Malpìca
Med. Emergencias Y Desastres
Compañia Salvadora Lima 10
Cuerpo de Bomberos del Perú