Escudo del Foro

 Foro de Seguridad

  Foro de Profesionales Latinoamericanos de Seguridad

< Anterior

Siguiente >.

InicioBiblioteca > Artículos > MisceláneaArtículo 6027

 

 

 

 

Mi marido me pega lo normal

Desde España, Rosa Montero presenta uno de esos aspectos de la inseguridad y el delito del que no se habla

Cuando uno piensa en muertes por el delito en España viene a la mente el atentado de Atocha, o el terrorismo de ETA, que el año pasado dejo 20 muertos. No se habla tanto de la violencia domestica, que en el mismo lapso causó en España la muerte de 60 mujeres. Esto también se llama barbarie.

La periodista española Rosa Montero ( www.rosa-montero.com ) , en un artículo publicado en el diario Clarín ( www.clarin.com ) desnuda esta faceta poco conocida de la inseguridad en España.
 
La violencia contra las mujeres españolas es menos noticia que un coche-bomba, pero todos los años decenas de mujeres son asesinadas por sus maridos.
 
Este es "un terror soterrado, que el entorno de las víctimas silencia". No sólo se trata de horribles asesinatos a puñetazos y patadas, que los hay y en abundancia, sino que también abundan otras formas; a varias mujeres, por ejemplo, sus maridos las han quemado vivas.

¿Porqué hay ahora más asesinatos de mujeres?
 
Probablemente, porque en la represiva sociedad española de antaño, las esposas "malcasadas" se resignaban a su suerte, y eran apaleadas sistemáticamente por sus maridos durante toda su vida. Ellas, intentaban aguantar y no morirse. Conseguían sobrevivir luego de una historia de costillas y mandíbulas rotas, de quemaduras producidas por planchas o cigarrillos, de cabelleras arrancadas a tirones, de ojos reventados a puñetazos.

De todo esto habla el médico forense español Miguel Angel Lorente, que acaba de sacar un libro estremecedor titulado "Mi marido me pega lo normal". Esta frase tremenda se la dijo al Dr. Lorente una pobre chica con el rostro deshecho y tumefacto.

Esto, la asunción del horror y la permisividad social hacia valores patológicamente "machistas", y la aceptación pasiva de las víctimas, hace que la barbarie se perpetúe.

En los últimos años, en cambio, las mujeres españolas han comenzado a liberarse, y abandonan masivamente a sus torturadores. Es justamente por esto que ellos las matan.
 
El 93% de las mujeres asesinadas estaban separándose de sus cónyuges.
 
Este precio es altísimo, y a sociedad española no está respondiendo con agilidad legal suficiente a un flagelo que no deja de aumentar.

 

  Ahora bien, estimado Colega: en España comienza a haber estadísticas sobre este tema, y periodistas valientes como Rosa Montero. Y por casa, ¿cómo andamos?

 

< Anterior

Siguiente >