China e India serán los nuevos
actores globales del siglo XXI
Por Arturo Valenzuela
Según el Consejo Nacional de Inteligencia de USA, China e India,
surgirán con toda probabilidad 'como los nuevos actores globales, en
forma similar al advenimiento de una Alemania unida en el siglo XIX y
un poderoso EEUU a principios del siglo XX.
Después del colapso de la Unión Soviética y del mundo bipolar marcado
por la guerra fría, Estados Unidos surge como la potencia más
dominante del planeta desde la era del emperador romano Adriano
(76-138 d. C.), como bien se lo recordó al presidente George W. Bush
uno de sus prominentes homólogos latinoamericanos en su primera
reunión a puertas cerradas.
Aunque Estados Unidos tiene sólo 5% de la población, su pujante
economía representa 22.3% del Producto Geográfico Bruto de la tierra.
De la misma manera genera 43% de toda la inversión en investigación
científica y tecnológica y 47% de todo el gasto militar de la
humanidad, ahora seis veces superior al gasto militar ruso.
A raíz del dominio estadounidense el inglés es el idioma oficial o
dominante en más de 60 países y la influencia cultural de su
gigantesca industria cinematográfica y de medios trasciende hasta los
rincones mas aislados del mundo.
Con razón Washington se siente con el derecho de pedirle al resto del
mundo que se ajuste a su visión de los grandes desafíos que enfrenta
la humanidad.
Es por ello que es sorprendente que el Consejo Nacional de
Inteligencia (NIC, por sus siglas en inglés), centro de investigación
y análisis dependiente de la CIA, en un sendo estudio de futurología
anuncia que ya para el año 2020 el peso relativo de la potencia
hegemónica del momento se verá notoriamente disminuido.
El informe, intitulado Investigando el futuro global: Informe del
proyecto 2020 del Consejo Nacional de Inteligencia afirma
categóricamente que dos países, China e India, surgirán con toda
probabilidad "como los nuevos actores globales, en forma similar al
advenimiento de una Alemania unida en el siglo XIX y un poderoso
Estados Unidos a principio del siglo XX, transformando el paisaje
geopolítico del mundo con un impacto potencial similar a aquel de los
dos siglos anteriores".
En ese mundo nuevo, sólo a 15 años, con un producto 80% mayor que
el de hoy, Estados Unidos probablemente continuará siendo la potencia
más poderosa del mundo, pero con un poderío relativo mucho menos
significativo.
El eje central del mundo girará crecientemente desde el Atlántico, con
Europa y Japón disminuidos por el envejecimiento de su población,
hacia las nuevas potencias asiáticas.
Según los cálculos para el año 2020, China tendrá
la segunda economía más importante del mundo con una población de
1.4 mil millones de habitantes.
Pero la India, con 1.3 mil millones, estará también a punto de
sobrepasar el producto de los países europeos.
Aunque hoy se comenta a diario el creciente poderío de
la China, el estudio resalta que la India le hará una fuerte
competencia a su vecino asiático con 300 millones de indios de clase
media alta y de habla inglesa para 2020.
Juntos los dos gigantes representarán un 40% de la humanidad.
Para Estados Unidos va a ser muy difícil ajustarse a un mundo
crecientemente multipolar donde empresas multinacionales asiáticas
tendrán mayor presencia, especialmente si sigue con una política de
distanciamiento de las instituciones y mecanismos multilaterales que
seguirán vigentes pero con mayor dominio de las potencias emergentes.
El informe resalta que las prioridades del gobierno estadounidense con
relación al terrorismo y al Medio Oriente tienen poca relevancia en
Asia a pesar de la enorme presencia de poblaciones musulmanas en esa
región del mundo.
Para los expertos consultados por el NIC, si Estados Unidos no
globaliza sus prioridades y busca hacer más efectivo un nuevo trato
con las potencias emergentes, tanto en temas económicos como en temas
de seguridad, su influencia en gran parte del mundo se verá opacada a
menos que ocurran catástrofes imprevistas que cambien el pronóstico,
como un colapso financiero en la China o una guerra nuclear entre la
India y Paquistán.
¿Y qué de América Latina en el año 2020?
El texto general del informe tiene escasas referencias a América
Latina, señalando ocasionalmente que Brasil bien puede ser una
potencia importante del futuro.
Pero la sección latinoamericana, elaborada con el aporte de 20 líderes
latinoamericanos que se juntaron a dialogar en Santiago de Chile con
el auspicio de la Universidad de Georgetown, la Universidad Adolfo
Ibáñez y el Centro de Estudios para una Nueva Mayoría de Buenos Aires,
presenta un cuadro relativamente pesimista del hemisferio
occidental en 15 años más.
A diferencia de una Asia dinámica, y el giro de la inversión,
producción y desarrollo tecnológico hacia el oriente, América
Latina se verá relativamente estancada mayormente por la debilidad de
sus instituciones y la enorme brecha en ricos y pobres.
El talón de Aquiles de América Latina sigue siendo su incapacidad
de hacer reformas de fondo que permitan crear mayor competitividad
potenciando su capital humano; y esa incapacidad tiene relación
directa con las crisis de gobernabilidad y la falta de implementación
clara del estado de derecho.
El surgimiento nuevamente en la región de
opciones demagógicas y populistas que buscan salidas fáciles pareciera
seguir condenando a un continente que representa el 8% de la población
mundial a una marginación continua.
(Este artículo, cuyo autor es Arturo Valenzuela, fue
tomado de www.nuevamayoria.com
Gracias, Colegas!)