Por
Edgardo Frigo
COMO COMENZAR LA CAPACITACIÓN
Considerando la capacitación como una inversión de la organización,
debemos analizar su rentabilidad, oportunidad, y hacer un seguimiento
cuidadoso de sus resultados.
Los niveles de supervisión son quienes determinan las necesidades de
capacitación, quien debe ser capacitado y quienes serán los
entrenadores. También deben supervisar y autorizar el contenido de los
temas que serán desarrollados en la actividad.
Deben trabajar en conjunto con el área de recursos humanos de la
organización, que tendrá varias responsabilidades:
- Dominar las técnicas de capacitación
- Diseñar sistemas para revelar las necesidades de capacitación
- Diseñar modos de evaluar sus resultados
- Planificar y unificar la acción
- Asegurar su continuidad
- Requerir y administrar los recursos: aulas, docentes, etc.
- Proponer temas que sea útil dictar en la empresa.
Si la organización no tiene experiencia en capacitación, frecuentemente
no sabe detectar sus propias necesidades, ni tiene gente entrenada que
pueda llevar a cabo la actividad.
No tiene sentido
económico lanzarse desde cero a planes ambiciosos y radicales,
incorporando expertos y armando una gran área de capacitación interna;
se crean choques culturales, y suele llevar mucho tiempo y dinero.
En este caso lo más prudente es contratar experiencia externa, al tiempo
que se van formando recursos internos propios. De este modo se permite
que la capacitación comience a formar parte de la cultura de la empresa,
y sea aceptada sin resistencia.
SEGUIMIENTO
El seguimiento se hace en forma conjunta entre el responsable directo de
la tarea, y los niveles de supervisión. Se evalúa el cambio en las
conductas operativas, y se ayuda a implementar en la práctica el
entrenamiento recibido. Evaluar una acción de capacitación, a su vez,
requiere cierto entrenamiento.
Deben medirse:
- Reacción de los participantes y capacitadores.
- Aprendizaje visto como avance de los conocimientos,
habilidades, actitudes mentales y conducta de los participantes.
- Conducta operativa, grado de aplicación en la tarea concreta, y
cambio real en actitudes y conductas luego del proceso.
- Resultados, evaluando la incidencia concreta de la actividad
sobre el área o actividad concreta de la organización.
Como la capacitación es un medio para lograr algo, no un fin en sí
mismo, suele ser difícil medir concretamente sus resultados. Por esto,
en momentos de crisis, una de las primeras cosas en las que se busca
"reducir gastos" es limitándola o anulándola.
Muchas veces, esto significa cerrar caminos alternativos para la
solución de los problemas. Al decir de Peter Senge, "las soluciones de
hoy se transforman en los problemas de mañana".
No hay forma de establecer firmemente un plan de capacitación en una
organización, si los máximos niveles no le ven utilidad. Y para que
estos apoyen la actividad, deben ver una implementación correcta, y un
beneficio concreto de la capacitación para la empresa.
Los modos de evaluación de los beneficios deben
diseñarse junto con la estrategia de la actividad.
Se debe tener claro que cambio se busca, y como
medirlo, antes de emplear recursos en realizarlo.