Por
Edgardo Frigo
LA
CAPACITACIÓN DEL PASADO
Hasta hace poco, en las empresas pequeñas y medianas en general no se
realizaba capacitación, tal vez con la excepción de actividades
destinadas al personal de base.
En empresas más grandes, sus directivos sí participaban en algunas
actividades de capacitación.
Algunas de ellas eran Seminarios de alto costo, dictados por “expertos”
extranjeros, generalmente autores de un libro de moda. Los empresarios
se ahorraban el trabajo de leer el libro, y pagaban para que el experto
de turno les contara el libro de un modo entretenido.
También se compraban cursos standard para entrenar a los niveles
intermedios en habilidades funcionales, tales como por ejemplo de
marketing o ventas.
Con esta clase de capacitación, con frecuencia la empresa invertía
recursos - en dinero y en tiempo de los asistentes a los cursos - pero
no obtenía los resultados buscados en el trabajo cotidiano.
Las cosas se seguían haciendo igual que antes.
CAMBIOS EN LA CAPACITACIÓN
Las tendencias en entrenamiento están cambiando rápidamente. Los
empresarios están menos dispuestos a pagar para que sus gerentes y
directivos hagan "turismo de capacitación", y buscan que los
resultados de lo aprendido se traduzcan de modo visible en mejoras en el
desempeño de sus equipos de trabajo.
Los problemas que enfrentan las empresas en general son conocidos:
exigencia de reducir costos y precios, dificultad para mantener no solo
el liderazgo de mercado sino incluso a los clientes habituales, urgencia
en aprovechar las oportunidades de negocios que genera el cambio
tecnológico, deterioro en la lealtad y el compromiso del personal,
necesidad de enfrentar a los nuevos rivales profesionalmente. La
necesidad de mayor entrenamiento es evidente. Pero, ¿ qué entrenamiento
?
LAS SEIS TENDENCIAS PARA CAPACITAR
En primer lugar, las empresas más exitosas no se basan en personas
brillantes: se basan en equipos de trabajo muy adiestrados.
Para mejorar la eficacia de la empresa, entonces, no es suficiente
"mandar a hacer un curso” a dos o tres personas. En general hace falta
reentrenar a equipos completos, sobre todo cuando hablamos del
equipo directivo de la empresa.
En segundo lugar, las empresas exitosas no buscan aumentar la cultura
general de sus gerentes. Buscan lograr que sus gerentes mejoren la forma
de hacer su trabajo cotidiano. Para esto se requiere que las
personas aprendan :
1. Lo necesario
2. En el momento adecuado
3. En lo posible dentro de la empresa. Se busca no sacar al personal de
su puesto de trabajo, a menos que sea imprescindible.
En tercer lugar, se fijan prioridades estrictas de
capacitación no solo en lo referente a los temas abordados, sino también
en a quien se entrena. Se invierten más recursos en capacitar a la gente
que afecta los procesos principales del negocio. Y se busca que su
entrenamiento se difunda a lo largo de toda la línea.
En cuarto lugar, la capacitación tiene un lugar cada vez más importante
en el presupuesto de la organización. En los países avanzados,
los presupuestos de capacitación aumentan un 3 a 5 % por año.
En quinto lugar, disminuye el tiempo en el aula. Los cursos
externos de dos o más días completos son reemplazados por actividades
cortas, de una mañana de duración.
Y, finalmente, está cayendo en desuso el modelo tradicional de
entrenador. Hasta hace poco el entrenamiento era dirigido por un
instructor que enseñaba a los participantes. Ahora, en cambio, los
instructores eficaces se han transformado en facilitadores del
aprendizaje, y ya no enseñan: ayudan a los asistentes a aprender a
mejorar su desempeño en el trabajo.
Si Usted va a iniciar un programa de entrenamiento en su empresa,
preste especial atención a estos seis factores, teniendo siempre
presente las prioridades de la organización y los objetivos que deben
ser alcanzados con los programas de capacitación.
En general, los objetivos de entrenamiento suelen
no alcanzarse con programas standard, porque cada empresa tiene
condiciones particulares y necesidades específicas.
Es preferible hacer que un especialista, sobre
la base de esa situación específica, colabore con la empresa diseñando
un programa capaz de alcanzar los objetivos que se buscan.